miércoles, 30 de noviembre de 2011
jueves, 24 de noviembre de 2011
Más fotos para recordar
El pasado viaje por europa era algo muy deseado y esperado, lo soñamos casi día por día, imaginábamos qué haríamos cada día y con quien, lo que queríamos comer, beber, probar, recordar... y esto en gran parte fue cumplido a rajatabla, hicimos todo lo deseado y muchísimo más, nos vimos con toda la familia, y cuando digo toda es toda, no faltó nadie a las diferentes citas, y lo pasamos genial siempre.
Algo muy esperado era una comida con todos los primos de Gijón, y obviamente nuestra tía, la hermana menor de nuestra madre, de 87 años y una personalidad y fuerza increíbles.
La reunión fue al mejor estilo asturiano, mediante una "espicha" donde nos reunimos unas 40 personas de la familia en una Peña del Sporting de Gijón, a comer y beber sidra de un tonel de unos 500 litros en forma libre durante todo el día. Detrás nuestro en la foto se aprecia el tonel que no me deja mentir su capacidad.
Por otra parte también nos reunimos todos los primos de Gijón, Madrid y Buenos Aires, hijos todos de las 3 hermanas de mi madre Emilia, Consuelo y Olvido (la de la foto superior)
En esta foto Jose, yo, Margot Toñin y Victor, somos todos primos hermanos, y ha sido para mi un momento muy especial del día, porque entre tanta gente, tantas ganas de hablar con todos, de preguntar y de contar se me ocurrió esta foto, que ha sido un acierto que si no la hubiésemos hecho hoy estaría con rabia por no tenerla.
Ya promediando el final de la reunión se nos ocurrió la foto en grupo, pero muchos ya estaban entrando y saliendo, por lo que se complicó estar todos, así que salimos los que salimos...
Y como a esta reunión faltaron 2 hijos de un primo (Ivan y Eva) porque viven en Alcalá de Henares, la reunión con ellos se hizo en Madrid a nuestro regreso, (excusas para comer no hubo nunca).
Y para seguir bebiendo sidra asturiana tampoco... y con escanciador a la antigua, nada de escanciadores mecánicos que no salpican, ni ensucian nada.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Recuerdos de la infancia
Siempre me llamó la atención ver sus nidos en los campanarios de iglesias en España, pero verlas así tan naturales en pleno centro de la ciudad y que nadie las moleste me pareció sumamente agradable, y una demostración de convivencia entre le hombre y la naturaleza en su máximo esplendor.
martes, 22 de noviembre de 2011
Preparando los regalitos de Navidad
El domingo pasado como se presentaba lluvioso y feo me puse a seleccionar y preparar los materiales para los trabajos que quiero hacer, entre tanto pensar qué hacer hice este de la foto, dentro llevará cosas que aun no he decidido, pero el resultado final me parece bonito, solo espero que le guste a la amiga que le toque.
sábado, 19 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
llegó la primavera a mi casa
Esta es una estación que me encanta, todo cambia, apenas aparecen los primeros brotes en las plantas ya me siento diferente, me dan ganas de vivir y disfrutar del aire libre.
Siempre fui una enamorada de las plantas, pero los años me llevaron a desearlas cada vez más, me gusta salir afuera todas las mañanas con mi taza de café en la mano y revisarlas, ver sus brotes, quitarles hojitas secas, en fin, mimarlas como lo hacen ellas conmigo, por lo que hoy pondré algunas fotitos así las comparto con ustedes.
Esta es una orquídea que traje de Misiones, y si bien la cambié de hábitat se adaptó perfectamente, pasó todo el invierno, floreció y ahora está sacando un brotecito nuevo, vamos a ver cómo se desarrolla durante la primavera y el verano.
Esta orquídea me la regalaron en octubre, ya venía florecida y está muy sana y bonita, esperemos que siga así, de todas formas como no soy experta en ellas leo e investigo mucho sobre sus cuidados.
domingo, 13 de noviembre de 2011
y por fin nos conocimos...
Llevo varios años en un grupo de internet, dedicado al Encaje de Bolillos, donde de a poco todas hemos ido forjando una amistad increíble, y sí, digo increíble porque hasta que no me tocó vivirlo mi cabeza no podía asimilar semejantes experiencias vividas entre las que sí se veían más asiduamente.
Es un grupo que colabora con todo lo que hace falta, intercambiamos regalos por el día del amigo, por las Navidades, nos comunicamos a diario, llevamos una insignia que se mandó a hacer a un joyero, en plata, con la letra "A", de amigas, una letra que nos da pertenencia. Esa insignia hace que en todos los encuentros de bolillos nos podamos identificar como compañeras de ese grupo.
Es un grupo en el que participan hasta los maridos en esos encuentros, y se sientan todos juntos a comer, brindan por la amistad, pasean mientras nosotras estamos a lo nuestro, y mi incluyo en esto porque lo viví yo, pero también lo vivió mi marido, que no entendía muy bien a dónde lo llevaba y a encontrarse con quiénes, pero a los 5 minutos de conocerlas a ellas y a los esposos quedó flechado por tamaña amistad.
Aquí una pequeña muestra de lo vivido en esos días en septiembre de 2011, y que lo llevaré en mi corazón y mi alma por siempre.
¡las quiero chicas!
Es un grupo que colabora con todo lo que hace falta, intercambiamos regalos por el día del amigo, por las Navidades, nos comunicamos a diario, llevamos una insignia que se mandó a hacer a un joyero, en plata, con la letra "A", de amigas, una letra que nos da pertenencia. Esa insignia hace que en todos los encuentros de bolillos nos podamos identificar como compañeras de ese grupo.
Es un grupo en el que participan hasta los maridos en esos encuentros, y se sientan todos juntos a comer, brindan por la amistad, pasean mientras nosotras estamos a lo nuestro, y mi incluyo en esto porque lo viví yo, pero también lo vivió mi marido, que no entendía muy bien a dónde lo llevaba y a encontrarse con quiénes, pero a los 5 minutos de conocerlas a ellas y a los esposos quedó flechado por tamaña amistad.
Aquí una pequeña muestra de lo vivido en esos días en septiembre de 2011, y que lo llevaré en mi corazón y mi alma por siempre.
¡las quiero chicas!
viernes, 11 de noviembre de 2011
Alguien los puso allí...
Y sí, como dice el título, dentro de todas esas cosas que una compra en un viaje siempre están las más deseadas y que no siempre se consiguen, aunque en el momento menos esperado algo pasa y una se queda con los ojos cruzados mirando para todas partes porque no lo puede creer, y hasta dudando de si será cierto.
Esto me ocurrió en dos oportunidades, la primera en Brujas, Bélgica, donde después de caminar dos días, sin encontrar algo realmente para despuntar el vicio como quien no quiere la cosa mi marido me dice que en una callecita por ahí abajo hay una señora vendiendo "bolillos antiguos", no podía creer lo que me decía hasta que llegué al lugar y vi una canasta de mimbre repleta de bolillitos belgas, típicos de allí, algunos sanos, otros no tanto, algunos con hilo como en señal de no quererse separar....
Y en otro sitio que tampoco lo podía creer fue en Porto Recanati, Italia, pueblito chiquitito en el mar Adriático, que intentaba despedirse del verano con una gran fiesta en el pueblo, con una feria artesanal o rastro al que llegué yo por absoluta casualidad, porque ahí es donde nació el abuelo de mi marido y queríamos ir a caminar un poco esas calles donde alguna vez caminó él... pero quiso el destino, la casualidad o la causalidad que yo llegara esa tarde y antes de encontrar el hotel encontrara esta feria con puestitos donde vendían de todo, pero este era especial, porque vendía carpetas y tapetes de bolillos antiguas, algunas sanas, otras no tanto (como los bolillitos de Brujas) pero por sobre todas las cosas eran el recuerdo de algunas pobres señoras que las tejieron para embellecer sus casas, o para venderlas a cambio de un poco de dinero, y alguien no supo entender ese sentimiento y se desprendió de ellas como si nada... lamentablemente no podía comprar todo yo, porque el exceso de equipaje hubiese sido terrible, pero aporté mi granito de arena salvando varias, y que hoy están guardadas en mi casa, esperando una ocasión especial para ser lucidas como ellas y su creadora se lo merecen.
Lo único que puedo decir es que las miro y no puedo dejar de pensar en las señoras que las tejieron, las horas y días que le dedicaron a cada una. Por eso aquí va mi pequeño reconocimiento enseñándolas, para que siempre sepamos valorar los trabajos manuales, nuestros y de otros.
Esto me ocurrió en dos oportunidades, la primera en Brujas, Bélgica, donde después de caminar dos días, sin encontrar algo realmente para despuntar el vicio como quien no quiere la cosa mi marido me dice que en una callecita por ahí abajo hay una señora vendiendo "bolillos antiguos", no podía creer lo que me decía hasta que llegué al lugar y vi una canasta de mimbre repleta de bolillitos belgas, típicos de allí, algunos sanos, otros no tanto, algunos con hilo como en señal de no quererse separar....
Y en otro sitio que tampoco lo podía creer fue en Porto Recanati, Italia, pueblito chiquitito en el mar Adriático, que intentaba despedirse del verano con una gran fiesta en el pueblo, con una feria artesanal o rastro al que llegué yo por absoluta casualidad, porque ahí es donde nació el abuelo de mi marido y queríamos ir a caminar un poco esas calles donde alguna vez caminó él... pero quiso el destino, la casualidad o la causalidad que yo llegara esa tarde y antes de encontrar el hotel encontrara esta feria con puestitos donde vendían de todo, pero este era especial, porque vendía carpetas y tapetes de bolillos antiguas, algunas sanas, otras no tanto (como los bolillitos de Brujas) pero por sobre todas las cosas eran el recuerdo de algunas pobres señoras que las tejieron para embellecer sus casas, o para venderlas a cambio de un poco de dinero, y alguien no supo entender ese sentimiento y se desprendió de ellas como si nada... lamentablemente no podía comprar todo yo, porque el exceso de equipaje hubiese sido terrible, pero aporté mi granito de arena salvando varias, y que hoy están guardadas en mi casa, esperando una ocasión especial para ser lucidas como ellas y su creadora se lo merecen.
Lo único que puedo decir es que las miro y no puedo dejar de pensar en las señoras que las tejieron, las horas y días que le dedicaron a cada una. Por eso aquí va mi pequeño reconocimiento enseñándolas, para que siempre sepamos valorar los trabajos manuales, nuestros y de otros.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Empezando otra vez
¡Hola! Como ven estoy estrenando blog, no estaba ilusionada con el anterior, no me apetecía publicar ya que lo veía soso y aburrido, por eso he intentado recopilar trabajos y empezar desde cero con éste.
Este año ha venido cargado de ilusiones y deseos que gracias a Dios he podido cumplir, como un viaje soñado y esperado durante años, reunirme con mis hermanos que viven fuera del país desde hace muchos años, pero como si eso fuera poco hemos viajado los tres hermanos que vivimos aquí, y de esta manera nos hemos reunido los cinco después de 21 años.
Hemos paseado, disfrutado, comido, bebido, reído, soñado, recordado, imaginado en fin, todas esas cosas que uno siente cuando está absolutamente feliz con la familia, he conocido a los hijos de mis sobrinos, también la casa donde nació mi padre, que era una asignatura pendiente.
Hemos ido los cinco a la casa donde nació nuestra madre...
y toda esa experiencia hizo que volviera cargada de ilusiones y deseos, de ganas de trabajar mucho, de recuperar la afición por el punto cruz y otras labores de costura que había abandonado por largo tiempo, ya que me había dedicado de lleno al Encaje de Bolillos, pero por suerte siempre hay un bichito por ahí dando vueltas que nos hace volver a la realidad, y pensar en esas cosas tan bonitas que hemos realizado o que teníamos en mente realizar, por eso con la excusa de probar hilos o telas aquí estoy nuevamente en carrera y espero contar con sus compañías para compartir experiencias, ideas y por sobre todo ganas de hacer cosas, que es lo que nos mantiene vivas!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













